Se pasa mucho tiempo en edificios no destinados a viviendas como en el propio hogar, las soluciones tecnológicas de la inmótica están presentes en oficinas, hospitales, residencias, escuelas, hoteles y centros comerciales.

Cuidar el medio ambiente es algo importante para la sociedad actual, donde la conciencia sobre el impacto ambiental de nuestras acciones alcanza niveles sin precedentes. Las edificaciones están ganando terreno de manera notable.

Estas estructuras no solo representan una respuesta responsable a los desafíos climáticos, demuestran cómo la innovación tecnológica y el diseño inteligente pueden converger para crear espacios que minimizan la huella ecológica.

Para ello, existen tecnologías como la inmótica y la domótica, capaces de rediseñar hogares y edificios para optimizar ecológicamente nuestras vidas.

Desde la incorporación de sistemas de energía renovable y técnicas de construcción eficientes hasta la integración de soluciones de gestión ambiental y reducción de residuos, las edificaciones e innovaciones sostenibles no solo son un modelo a seguir en la arquitectura.

Establecen estándares inspiradores para la coexistencia armoniosa entre el desarrollo humano y la preservación del entorno en el que se habita.

Beneficios de la inmótica

La inmótica es una tecnología que se aplica al control y automatización inteligente de los edificios terciarios, los que ofrecen servicios para personas, empresas y organismos, para las viviendas ya existe la domótica.

Los usuarios pueden disfrutar de servicios y cualidades de espacios cómodos y seguros, la propiedad, reduce costes energéticos, de mantenimiento y suma tener un edificio innovador.

Los gestores de mantenimiento y seguridad, que ganan control y capacidad de maniobra ante imprevistos.

Objetivos de los edificios inteligentes

Estos se engloban en cuatro ámbitos, arquitectónicos, para incrementar la calidad de experiencia de los ocupantes, ambientales, para contribuir al cuidado del entorno y proteger la eficiencia energética, los tecnológicos, son para integrar y automatizar los servicios de las instalaciones y los económicos para incrementar la vida útil del edificio y optimizar los costos.

A las funciones de bajada y subida automática de persianas o encendido de luces, se le añaden otras sofisticadas, por ejemplo: en los edificios de oficina está de moda la luz dinámica que sigue los biorritmos de las personas.

Durante el día se potencia la luz fría para estar activo y hacia la tarde el sistema cambia a la luz de calidad para abrir a la relajación.

Experiencias envolventes

El uso de la tecnología representa confort, los hoteles son un ejemplo del compromiso con la sostenibilidad y de las funciones que se consiguen gracias a los sistemas, la inmótica es una aliada para la eficiencia y precisión en el control de cuestiones como:

Climatizar en función de la ocupación, adecuar la iluminación, detectar sistemas que necesiten mantenimiento preventivo o reparación, anticipar la limpieza de las habitaciones y controlar la seguridad general del edificio.

Los sistemas de inmótica son capaces de monitorizar, registrar, analizar y permitir el consumo de energía de manera continua, evaluar y comparar la eficiencia energética del edificio, permitir integrar y comunicar con instalaciones técnicas conectadas.

Los edificios inteligentes están dentro del proceso de la digitalización, se debe incluir soluciones tecnológicas como Big Data, inteligencia artificial, ciberseguridad y blockchain.

 

Por admin